Tendemos a pensar que, como tienen pelo, los perros y gatos «no pasan frío». Lo creí hasta que vi a mi galgo temblar en un paseo de enero como si fuera una hoja: los galgos, con su pelo corto y poca grasa, son un buen recordatorio de que no todos los animales están hechos para el invierno. El frío afecta a las mascotas más de lo que pensamos, y algunos peligros de la estación fría son poco conocidos pero importantes.
Igual que en verano hay que protegerlas del calor, en invierno toca cuidarlas del frío, de la sequedad y de riesgos específicos como los productos anticongelantes o la sal de las calles. En esta guía te explico cómo mantener a tu perro o gato sano y cómodo durante los meses fríos.
¿Todas las mascotas pasan frío?
No por igual. Toleran mejor el frío las razas de pelo largo y denso y de mayor tamaño, y peor las de pelo corto, las pequeñas, los cachorros, los senior y los animales enfermos o delgados. Un husky y un chihuahua no viven el invierno de la misma manera. Observa a tu mascota: si tiembla, encoge el cuerpo, levanta las patas o se resiste a salir, tiene frío.
Abrigo: cuándo sí y cuándo no
El abrigo no es un capricho estético para muchos perros. Tiene sentido en perros de pelo corto, razas pequeñas, cachorros, mayores o enfermos, sobre todo en paseos largos con temperaturas bajas. Debe cubrir bien el pecho y el lomo, ser cómodo y no molestar el movimiento. En cambio, las razas de pelo abundante adaptadas al frío no suelen necesitarlo y pueden incluso pasar calor con él. Para los gatos de interior, basta con un ambiente cálido; los de exterior necesitan refugios protegidos.
Cuidado de las almohadillas
Las patas sufren especialmente en invierno:
- Frío e hielo pueden agrietar las almohadillas.
- La sal de deshielo de calles y aceras irrita la piel y es tóxica si el animal se la lame.
- Tras el paseo, limpia y seca bien las patas para retirar sal, hielo y humedad.
- Existen protectores de almohadillas (bálsamos) y botitas para los más sensibles.
Alimentación en invierno
Las necesidades cambian según cada caso. Los animales que pasan mucho tiempo en el exterior y gastan más energía para mantener la temperatura pueden necesitar algo más de comida; en cambio, las mascotas de interior que se mueven menos en invierno pueden engordar si no se ajusta la ración. Observa su peso y adapta. Mantén siempre agua fresca y no congelada disponible (ver cuánta agua debe beber) y, si dudas del alimento adecuado, consulta cómo elegir el mejor pienso.
Un lugar cálido para dormir
Coloca la cama lejos de corrientes de aire y del suelo frío, con mantas cómodas. Esto es especialmente importante para las mascotas senior, cuyas articulaciones se resienten con el frío, y para cachorros. Los gatos agradecen rincones elevados y calentitos.
Riesgos específicos del invierno
- Anticongelante: es extremadamente tóxico y su sabor dulce atrae a perros y gatos. Guárdalo bien y limpia cualquier derrame; una pequeña cantidad puede ser mortal.
- Sal de deshielo: irrita las patas y es tóxica si se ingiere al lamerse.
- Gatos en el motor del coche: los gatos callejeros se refugian del frío en los motores tibios. Da unos golpes al capó o toca el claxon antes de arrancar.
- Hipotermia y congelación: no dejes a tu mascota a la intemperie durante mucho tiempo con frío intenso; vigila orejas, cola y patas.
- Coche frío: igual que no debe quedarse en un coche caliente en verano, tampoco en uno helado en invierno.
- Estufas y chimeneas: protégelas para evitar quemaduras.
Ten a mano un botiquín de primeros auxilios y el teléfono del veterinario ante cualquier urgencia, como una posible intoxicación por anticongelante.
Preguntas frecuentes
¿Los perros necesitan abrigo en invierno?
Depende del perro. Los de pelo corto, pequeños, cachorros, senior o enfermos suelen beneficiarse de un abrigo en días muy fríos, sobre todo en paseos largos. Las razas de pelo denso adaptadas al frío no suelen necesitarlo. Observa si tu perro tiembla o encoge el cuerpo.
¿Cómo protejo las patas de mi perro del frío y la sal?
Limpia y seca bien las patas después de cada paseo para retirar sal, hielo y humedad. Puedes usar bálsamos protectores de almohadillas o botitas en perros sensibles. Evita que camine mucho sobre superficies con sal de deshielo.
¿Por qué es peligroso el anticongelante para las mascotas?
El anticongelante tiene un sabor dulce que atrae a los animales y es extremadamente tóxico: incluso pequeñas cantidades pueden causar daño renal grave o la muerte. Guárdalo bien cerrado, limpia cualquier derrame y acude al veterinario de inmediato ante la mínima sospecha de ingestión.
¿Los gatos de interior pasan frío en invierno?
Menos que los de exterior, pero agradecen un ambiente cálido, camas alejadas de corrientes y rincones templados. Los gatos que salen al exterior sí necesitan refugios protegidos del frío y el viento.
Conclusión
El invierno tiene sus propios cuidados, y darlos por hecho puede pasar factura. Protege del frío a las mascotas más vulnerables con abrigo cuando toque, cuida sus patas de la sal y el hielo, ofréceles un lugar cálido para dormir y ajusta su alimentación a su actividad.
Y no olvides los riesgos silenciosos de la estación: el anticongelante, la sal de deshielo y los gatos escondidos en los motores. Con un poco de previsión, tu perro o gato pasará el invierno sano, cómodo y feliz. Ante cualquier signo de hipotermia o posible intoxicación, acude siempre al veterinario sin demora.
Contenido informativo revisado con criterios veterinarios. Ante sospecha de intoxicación o hipotermia, acude de inmediato al veterinario.
Fuentes: American Veterinary Medical Association (AVMA) — Cold Weather Safety; ASPCA; American Kennel Club (AKC).

